La sanidad pública en Baza se encuentra en una situación límite que ya no admite más maquillaje estadístico ni propaganda política. Mientras la Consejería de Sanidad intenta vender una realidad paralela, profesionales y pacientes sufren a diario el desmantelamiento sistemático de sus servicios, que golpea sin piedad tanto a la atención hospitalaria como a la primaria.
La desfachatez de las cifras en el Hospital de Baza
Las recientes declaraciones del consejero de Sanidad, Antonio Sanz, en las que alardea de supuestas mejoras en el Hospital de Baza, son un insulto a la inteligencia de los ciudadanos del Altiplano. Tal y como han denunciado públicamente las secciones sindicales de UGT y CCOO, calificar de «desfachatez» los datos del consejero es quedarse cortos ante unas afirmaciones inexactas y directamente falsas.
La realidad asistencial desmonta el relato oficial:
- Maquillaje de plantilla: El supuesto crecimiento a 775 profesionales no se traduce en atención real. Las 32 plazas anunciadas se diluyen en 17 categorías, no son exclusivas de Baza y, en su mayoría, son parches derivados de la pandemia y no consolidaciones estructurales.
- Fuga y déficit de especialistas: Es alarmante la carencia de médicos en áreas vitales como Otorrinolaringología, Radiodiagnóstico, Urología y Cardiología. A esto se suma la pasividad de una gerencia que permite el traslado de profesionales con plaza en Baza a otros centros, debilitando aún más un hospital ya anémico, y manteniendo unidades fantasma sin gestión efectiva, como la del médico del trabajo.
- Listas de espera desbordadas: Fuera de todos los plazos legales, la falta de especialistas está comprometiendo gravemente la calidad asistencial. La llamada «colaboración estructurada» con otros centros no es más que una excusa inaceptable que no puede sustituir unos servicios propios fuertes y dignos.
- Discriminación en urgencias: Resulta gravísimo y negligente que el consejero oculte la falta de un servicio de traslado de críticos del 061 en Baza, un recurso vital del que sí disponen otros hospitales como el de Motril.
La Atención Primaria, en la UCI: La Barriada de las Cuevas, abandonada
Esta precariedad hospitalaria no es un hecho aislado, sino que forma parte de un colapso generalizado que castiga a los más vulnerables. La muestra más cruda de este abandono es la situación en la Barriada de las Cuevas, que ha vuelto a sufrir dos días sin médico en su consultorio. Y no es la primera vez.
Hablamos de un barrio con una alta tasa de población mayor, pacientes con enfermedades crónicas y escasos recursos, para quienes este consultorio es su única línea de vida con la sanidad pública. Dejar sin cobertura la Atención Primaria es jugar con la salud de la gente: supone retrasos inasumibles y un aumento crítico del riesgo en caso de emergencias.
Exigimos soluciones, no estadísticas
No estamos hablando de números; estamos hablando de vidas afectadas. Por ello, desde el PSOE Baza exigimos explicaciones inmediatas y soluciones permanentes a la Consejería de Salud:
- Cobertura garantizada e inmediata ante bajas y vacaciones en los centros de salud.
- Planificación sanitaria real que responda a las necesidades demográficas de nuestros barrios.
- Refuerzo estructural y consolidado de personal en el Hospital de Baza, frenando la fuga de especialistas.
- La implantación inmediata de una base del 061 para traslados críticos.
Baza merece y exige una sanidad pública digna, segura y accesible. La paciencia de la comarca se ha agotado.