Con motivo del cuarenta aniversario de la inauguración del Hospital de Baza, desde el PSOE de Baza queremos rendir homenaje a una de las mayores conquistas colectivas de nuestra historia reciente. Hablar del Hospital de Baza es hablar de dignidad, de igualdad y de futuro para toda una comarca que durante décadas reclamó algo tan básico como el derecho a una sanidad pública cercana y de calidad.
La apertura del hospital supuso un antes y un después para las comarcas de Baza, Huéscar, el Alto Almanzora y numerosos municipios limítrofes de provincias vecinas como Jaén y Almería. Lo que hoy puede parecer normal, hace cuarenta años era una reivindicación histórica de miles de vecinos y vecinas que tenían que desplazarse largas distancias para recibir atención sanitaria especializada.
El Hospital de Baza nació gracias al impulso de una sociedad que creyó en sí misma y gracias también al compromiso político de quienes entendieron que el progreso de esta tierra pasaba necesariamente por garantizar servicios públicos dignos. Resulta imprescindible recordar la figura de Diego Hurtado Gallardo, alcalde de Baza en aquellos años decisivos, cuya determinación fue clave para que nuestra ciudad lograra una infraestructura que también era reclamada por otras localidades de la provincia como Motril, Guadix o Loja. Del mismo modo, es justo reconocer también a Antonio Martínez, alcalde de Baza en el momento de la inauguración del hospital, quien participó en la culminación y puesta en marcha de un proyecto histórico para nuestra ciudad y nuestra comarca.
La historia demuestra además que los grandes avances sociales llegan cuando existe voluntad política. El PSOE ganó las elecciones generales en octubre de 1982 y apenas unos meses después, en febrero de 1983, se licitaba un proyecto que transformaría para siempre el noreste de Granada. Fue una etapa en la que coincidieron gobiernos socialistas en las tres administraciones: central, andaluza y municipal. Esa coordinación institucional permitió convertir una necesidad histórica en una realidad tangible para miles de familias.
Pero si hay algo verdaderamente emocionante en la historia del Hospital de Baza fue la implicación popular. La ciudadanía bastetana se volcó desde el primer momento. Muchas familias realizaron aportaciones económicas particulares para la adquisición de los terrenos sobre los que hoy se levanta el hospital. Aquello convirtió este proyecto en algo mucho más grande que una infraestructura sanitaria: lo convirtió en un símbolo colectivo, en una conquista compartida, en algo íntimamente ligado al corazón de Baza y de su comarca.
La puesta en marcha del hospital también transformó social y económicamente nuestra ciudad. Antes de su creación, la dotación de personal sanitario apenas rondaba una veintena de profesionales. Con la apertura del centro hospitalario, esa cifra creció hasta superar los ochocientos trabajadores y trabajadoras entre personal sanitario, técnico y de servicios. El hospital se convirtió así en motor de empleo, de estabilidad y de desarrollo para toda la zona.
Durante años, el Hospital de Baza fue además un referente sanitario por su nivel de especialidades, recursos y capacidad asistencial. Un hospital moderno, cercano y preparado para responder a las necesidades de la población rural del norte de Granada. Por eso duele especialmente contemplar el deterioro que viene sufriendo en los últimos años. Usuarios, sindicatos, profesionales sanitarios y numerosos colectivos sociales llevan tiempo denunciando la pérdida de servicios, las dificultades para cubrir plazas, las listas de espera y el debilitamiento progresivo de una institución que representa mucho más que un edificio.
Defender hoy el Hospital de Baza es defender la igualdad entre territorios. Es defender que vivir en el norte de Granada no puede significar tener menos derechos. Es defender el legado de quienes lucharon para hacerlo posible y también el futuro de las próximas generaciones.
Cuarenta años después, desde el PSOE de Baza reafirmamos nuestro compromiso con una sanidad pública, universal y de calidad. Porque el Hospital de Baza no pertenece a ningún gobierno ni a ningún partido: pertenece a la gente. Y precisamente por eso seguiremos trabajando para que recupere el protagonismo, los recursos y la excelencia que nunca debió perder.
Hoy celebramos cuarenta años de historia, pero también reivindicamos cuarenta años de orgullo colectivo. El Hospital de Baza forma parte de nuestra identidad y seguirá siendo una pieza esencial para garantizar el presente y el futuro de nuestra comarca.